Elegir el color del traje para una boda parece una cuestión estética, pero en realidad dice mucho más de lo que parece. No transmite lo mismo un azul medio en primavera que un gris carbón en invierno, ni funciona igual un tono tostado en una boda de tarde que en una ceremonia al aire libre en pleno verano. Por eso, cuando se trata de vestir bien en una boda, el momento en el tiempo de la celebración sí que importa.
En el caso del hombre, el color es uno de los elementos que condiciona la elección de un traje. Marca el tono del look e influye en los complementos. Si además hablamos del traje del novio, la elección adquiere todavía más peso, porque su traje es para una ocasión especial y un día importante e inolvidable.
A continuación, repasamos los colores que mejor funcionan en bodas de primavera, verano, otoño e invierno, tomando como hilo conductor el traje de novio y las opciones más adecuadas en cada momento del año.
Primavera: colores medios, luminosos y con aire fresco
La primavera suele invitar a la celebración de bodas en entornos exteriores. En esta época funcionan especialmente bien los azules medios, azules petróleos, los verdes suaves, los grises claros y algunos tonos pasteles que aportan frescura sin restar formalidad durante el día. Por el contrario, se recurre a tonos más oscuros si son para celebraciones por la tarde o en lugares interiores.
Para el novio, el azul en cualquiera de su gama de colores sigue siendo una apuesta segura, aunque también pueden encajar verde, totalmente de moda y actualidad, o gris perla o marengo. Todo dependerá de la personalidad del novio, el momento y el lugar de la celebración, el estilo del enlace que quieren y el tipo de traje que quiera llevar: traje, chaqué o frac. Y smoking si la boda es generalmente en un país americano.
En las bodas primaverales, se permite una mayor variedad de fantasía y colorido en los complementos que acompañan al traje de novio: chalecos, corbatas o corbandas. Aquí es donde el novio da su toque personal y define la personalidad del traje con el que se va a casar. Por ello se recomienda una visita a Protocolo donde podrá recibir el mejor asesoramiento en su amplia colección única y exclusiva para elegir el traje y los complementos que mejor le queden en función de los rasgos físicos del novio y del tipo de boda que se vaya a celebrar.
Verano: colores claros y tejidos ligeros
En verano, en general, las temperaturas son más altas y por ello la hora de celebración de una boda de un día estival marca el colorido y la composición del traje (linos, lanas…). El novio sabe que hasta las siete de la tarde se considera una boda de día y después ya son celebraciones de noche. Los colores de trajes de novio crudos, blancos, tonos pasteles, los azules y verdes en todas sus gamas, los grises suaves, los tostados elegantes e incluso algunas versiones de beige o piedra son perfectos para un traje de novio de una boda de día, especialmente si se celebra en finca, jardín o costa.
Ahora bien, si la boda de verano es de noche y el nivel de formalidad sube y conviene reforzar la intensidad del color en el traje de novio.
Si el novio por el contrario decide llevar un chaqué, recomendamos que lleve azul o gris perla de día y si es por la noche azul noche o gris marengo.
En verano también suele haber muchas fiestas y en España se recomienda el uso de los smokings para hombre en sus colores negro o azul noche que siguen siendo la opción más elegante. También el smoking se utiliza para bodas en países americanos también llamado tuxedo.
Otoño: tonos profundos y elegancia sobria
El otoño es probablemente una de las temporadas más agradecidas para vestir bien en una boda. La luz cambia, los escenarios se vuelven más cálidos y el traje admite colores con más profundidad. Aquí entran muy bien los azules oscuros, los grises grafito, los verdes intensos, los burdeos apagados y algunos marrones fríos o tostados oscuros.
Para el novio, el otoño permite construir un look muy elegante. De hecho, muchos de los trajes de ceremonia que mejor funcionan en esta estación están precisamente en esa gama intermedia entre lo clásico y lo estacional. Son tonos con personalidad, pero fáciles de coordinar.
También es una buena época para que el chaleco tenga algo más de protagonismo, ya sea por contraste o por textura. Y, por supuesto, los zapatos de boda para novio adquieren aquí un papel importante, porque un zapato bien elegido hace que el traje quede mejor coordinado.
Invierno: colores oscuros y mayor nivel de formalidad
En invierno, los colores más favorecedores para bodas suelen ser los más sobrios. Azul noche, gris marengo, verde muy oscuro o incluso algunos tejidos con más cuerpo encuentran en esta estación su mejor momento. No solo por la temperatura, sino porque la temporada suele ir asociada a ceremonias más formales y celebraciones de tarde o noche en sitio interiores. .
Para el novio, esta es la época en la que mejor encajan los looks de mayor etiqueta. Si la boda es especialmente formal, el frac gana fuerza por presencia y por protocolo, siendo la prenda máxima de ceremonia. Pero si el enlace tiene un enfoque tradicional o exige un grado inferior ceremonial, el chaqué de bodas para novio sigue siendo una de las opciones más protocolarias y elegantes que se pueden contemplar.
En invierno, más que en ninguna otra estación, conviene evitar colores demasiado ligeros o veraniegos, pues el traje debe acompañar la atmósfera de la celebración.
Cómo elegir bien el color según el tipo de boda
Aunque la temporada orienta mucho, no decide por sí sola. El color del traje también debe responder al horario, al lugar, al nivel de formalidad del enlace y al gusto y rasgos físicos del novio. Una boda de primavera por la noche no rige la misma etiqueta que si fuera una boda de otoño a mediodía, y una ceremonia urbana tampoco exige el mismo look que una celebración en el campo.
Por eso, al elegir el color conviene hacerse algunas preguntas básicas:
- ¿La boda es de día o de tarde-noche?
- ¿El lugar de celebración es en interior o exterior?
- ¿En qué mes del año se celebra?
- ¿Qué tipo de boda quieren los novios?
- ¿Qué tipo de traje quiero llevar para mi boda chaqué, traje, smoking o frac?
Cuando estas respuestas están claras, el color se elige mucho mejor y el resto del conjunto empieza a ordenarse solo.
El color no funciona si el traje no está bien resuelto
Conviene recordarlo: un buen color no salva de un traje mal elegido. Da igual que el tono sea favorecedor si la chaqueta no asienta bien en hombros, si el pantalón no cae correctamente o si los complementos no acompañan. En un look de boda, se tiene que estar bien asesorado.
Por eso, el color debe entenderse como una parte del conjunto. Camisa, chaleco, corbata o pajarita, gemelos y calzado tienen que ir en la misma dirección. Aconsejamos que todo esté perfectamente coordinado.
En resumen, los colores que mejor funcionan en las bodas cambian con la temporada y van alineados con las tendencias de moda, el saber adaptarlos es una manera sencilla de vestir mejor. En el caso del novio, elegir bien el color del traje no es solo una cuestión de gusto, sino de contexto, de protocolo y de armonía con la boda. Cuando esa elección se hace bien, el novio luce elegante.