El DIY de hoy lo he planteado como detalle para vuestra pareja en San Valentín pero lo podéis aplicar perfectamente en vuestra boda como regalo especial para vuestros invitados. En este caso, lo único que tendríais que cambiar es el texto de las tarjetitas. Ya veréis que es muy fácil y rápido de hacer. Vais a necesitar: fieltro de diferentes colores, hilo de bordar blanco, clips, pegamento caliente, rotulador y tijeras. Pasos a seguir: Corta dos cuadrados pequeños de fieltro y sujétalos con un alfiler para que no se muevan. Pinta en el centro un corazón con ayuda del rotulador. Una vez cortados los corazones de fieltro, coger el hilo
Dentro de pocos días el Carnaval irrumpirá en las calles de pueblos y ciudades y el ambiente festivo nos inundará, dando una tregua al invierno y a las preocupaciones. Por eso hoy he querido mostraros una boda muy divertida, llena de colorido, con algunos detalles de rock and roll y basada en la tradición carnavalesca. Melissa y Arnold se conocieron, como tantos adolescentes, en una fiesta en la playa en un pueblecito costero donde sus padres pasaban los veranos. Por las tardes solían sentarse en las rocas para ver el atardecer. Pero los veranos pasan, los niños se hacen adultos y las vacaciones quedan en un bonito recuerdo. Años más
Vamos acortando distancias y se va acercando ‘la fecha’ por excelencia de los enamorados. Probablemente muchos de vosotros pensaréis que el amor debe demostrarse cualquier día del año y no esperar a una fecha señalada como es San Valentín. Y, sí, yo también estoy de acuerdo pero es que a mí me gusta más una celebración que cualquier otra cosa, así que yo soy de las que lo celebro todo, todo y todo. ¿Por qué no? Seguro que más de una estará pensando si ese día por fin él acertará con su regalo y más de uno estará dándole vueltas a la cabeza pensando qué detalle elegir para una ocasión
Se acerca San Valentín y muchas personas aprovechan estas fechas para pedir matrimonio a sus parejas, sí, ya sé que es lo obvio-típico-tradicional pero aunque no os lo creáis, a mí me pidió matrimonio mi marido en esta fecha tan especial y tremendamente típica pero no por ello le dije que no, todo lo contrario. Si estáis pensando hacer lo mismo y tenéis una pareja golosa os voy a dar una idea diferente para que la sorprendáis. Sin que ella lo sepa, organizad un picnic improvisado en un parque cercano, mejor que sea una merienda. Una sencilla cesta de mimbre y una mantita a cuadros o una colcha de patchwork
Las bodas rurales me chiflan, supongo que porque me recuerdan a mi infancia y a los veranos en el pueblo de mis abuelos. Si hubiera podido me hubiera casado en el granero de una granja. Hace tiempo escribí un post sobre ello e intenté buscar algún espacio así en España pero no tuve suerte, creo que sería una buena idea para reciclarse en este momento de crisis ya que hay muchísimos en nuestro país que están totalmente abandonados o en desuso. Si yo fuera la propietaria de uno de ellos desde luego, no me lo pensaría, lo alquilaría para bodas. La boda de Chayah y Mike se celebró en Vermont
La verdad es que ayer fue un día realmente especial, uno de esos días que no te esperas que acabe con una gran noticia, de esas que te emocionan y te hacen tremendamente feliz. Tras la avalancha de mails, tweets, mensajes, llamadas y whatsapp intenté escribir unas letras pero me fue imposible, la emoción me dio hasta dolor de cabeza, no podía acostarme porque cuando lo intentaba entraba en mi PC un nuevo tweet, no os imagináis lo que fue. Para mí, que os confieso con total sinceridad que empecé el blog casi como un hobby, como una terapia o más bien como un reencuentro, el haber conseguido el premio

