Siempre he pensado que el sueño de una novia de invierno es tener una boda en Navidad o al menos una boda que refleje al cien por cien ese espíritu. Yo es lo que imagino cuando veo una boda en esta época del año que, como ya sabéis, cada vez me gusta más para dar el ‘sí quiero’. Y es que soy una enamorada de la Navidad, de los paisajes nevados y de toda la estética que rodea el invierno. Por eso hoy os traigo una sesión de inspiración realizada en un paisaje natural totalmente nevado, un lugar perfecto enclavado bajo unos enormes abetos, un estanque congelado rodeado de pinos
