Esta semana ya ha empezado a refrescar, el otoño se hace presente en los parques y jardines de mi ciudad y, aunque todavía podemos darnos algún baño en el mar, las tardes ya se acortan y el sol va disminuyendo la intensidad de sus rayos. Empezamos a disfrutar de un nuevo paisaje y también de nuevas bodas con sabor a chimenea, hierba mojada y castañas. La de hoy es la historia de Anna y Tyson, una pareja enamorada de la vida en la naturaleza, les encanta los lagos de montaña y caminar por los senderos cercanos a su hogar. Se conocieron en un bar de una estación de esquí cuando
